miércoles, 27 de mayo de 2015

La chica de los ojos color café, de Lisa Kleypas

Junto a su hermana Sofía, Avery tiene una empresa en la que organizan bodas y todo tipo de eventos. Para llegar hasta aquí, primero ha tenido que pasar por ver como se iba al garete su prometedora carrera de diseñadora de moda y sufrir la humillación de ver cómo su novio la plantaba el día de la boda. Ha abandonado Nueva York para establecer su nuevo negocio y su residencia en Tejas, y el éxito de su trabajo y la relación con su hermanastra, a la que conoció siendo las dos adultas, son las dos únicas cosas alrededor de las que gira su vida.

Avery no quiere saber nada de novios, ni de amor, ni de hombres en general. Su padre tuvo varias parejas e hijos y tanto a ellos como a sus mujeres los terminó abandonando. El comportamiento de su progenitor con respecto a las relaciones amorosas y su plantón frente al altar, han hecho de ella una mujer incrédula con respecto al amor y al compromiso, aunque paradójicamente su oficio sea hacer un cuento de hadas del día de la boda de las parejas que contratan sus servicios.

Joe es un hombre de pelo oscuro y mirada intensa que trabaja como fotógrafo freelance y que además es miembro de la familia Travis, una de las más poderosas de Tejas. Hace años sufrió un gravísimo accidente producido por la explosión de su yate privado. A día de hoy está totalmente recuperado y a pesar de su imponente físico, sigue soltero.

Cuando Avery y Joe se conocen en una boda, la atracción en inmediata. Una cosa lleva a la otra y tras un explosivo encuentro sexual, Avery pone pies en polvorosa y no quiere saber nada más de él. Sin embargo, Joe se ha propuesto conquistarla y si de algo está sobrado es de tesón.

Bueno, decir que la sinopsis con la que nos venden el libro está mal es ya vox pópuli, así que no es cuestión de darle más cuerda al tema.

Sí voy a extenderme un poco sobre la clase de historia que cuenta la novela y las críticas tan pésimas que ha recibido este libro. Y aunque Lisa Kleypas me gusta y tengo todas y cada una de sus novelas, no sería ella una de las escritoras que citaría si me pidieran que diera el nombre de cinco de mis autoras favoritas. Sin embargo y pese a esto que digo, yo voy a romper una lanza a su favor con respecto a La chica de los ojos color café. Bueno, no sé si voy a romper la lanza del todo, pero al menos no se la voy a clavar en el ojo... o no quisiera.

Cuando empecé la novela ya había leído un buen montón de comentarios en los que ponían a caldo este libro, así que imaginad las pocas ganas con las que inicié su lectura. Quizá haya sido porque mis expectativas eran tan bajas por lo que la novela no me ha parecido tan mala. Puede que haya sido por eso, pero también pudiera ser porque de toda la serie mi favorito es Mi nombre es Liberty, y esta novela tiene un poco el estilo de aquella: la novela es Avery y por tanto es ella quien nos cuenta su historia y en ella nos habla también de todo cuanto acontece a su alrededor. No es que Joe sea solo el partenaire, es que de lo que va la novela es de la vida y milagros de ella, y él es su vida y su milagro sí, pero al final del libro. Sí asoma la patita a cada tanto, y sí está presente a lo largo de las páginas de toda la novela, pero es solo el tío bueno, un poco mandón, enamorado de sus curvas y seguro de lo que quiere, que de vez en cuando le alegra la vida, sexualmente hablando, a Avery.

La diferencia (¡inmensa!) de este libro con el de Liberty es que la primera entrega de la serie cuenta una historia compleja, profunda y primorosamente trabajada y esta última es bastante simple y anodida, pues la autora pasa de puntillas por la vida de Avery.

En El diablo tiene ojos azules, Lisa saca a relucir un tema duro y difícil de digerir y lo maneja con una maestría impecable. Otro mérito a tener en cuenta en esta novela es Hardy, un protagonista excelente que ya nos había dejado cabreadas y al mismo tiempo babeando en el libro de Liberty. Este es un libro dinámico, emotivo y fantástico que si bien es uno de mis favoritos, no supera (aunque por poco) el primer libro de la serie.

Buenas vibraciones aunque me gustó, no estuvo a la altura de las dos entregas anteriores ni en la profundidad de la historia ni en la complejidad de los personajes. Su único mérito —por supuestísimo desde mi humilde punto de vista— son las calentitas escenas con las que la autora trufa la historia de amor que vive la pareja protagonista y la amena lectura que procura la escritura de la autora.

Y comoquiera que la Kleypas tuvo la idea de dejarnos al pobre Joe en el hospital hecho un basilisco, todas le pedimos a gritos que nos escribiera su historia, y tonta de ella (desde el cariño, ¿eh?) decidió escribirla (o le obligaron a hacerlo). Y no sé yo si había perdido la voz con la que escribió los anteriores libros de la serie o es que la desgana hizo mella en ella, pero desde luego si con Buenas vibraciones ya bajó un montón de peldaños con respecto a los anteriores, este no es ni siquiera el libro de Joe Travis, porque el pobre apenas tiene un papel que deje huella alguna, con lo cual la autora patina del tirón.

Es esta una novela que nos habla de Avery y que tiene entre sus páginas una especie epílogo en el que podemos ver cómo les va la vida a los Travis, aunque, todo sea dicho de paso, tampoco es que lo que nos cuenta de ellos sea como para que nos embriaguemos de emoción. Es soso y es simple y tampoco pasa nada si no nos lo hubiera contado.

¿Por qué digo que voy a romper una lanza a favor de la autora? Pues porque a Lisa Kleypas da gusto leerla porque escribe muy bien, y porque aunque a la historia que ha escrito para Joe ni siquiera se ha molestado en crearle un argumento interesante, su libro tiene mucha más consistencia y cordura que cientos de historias que estamos hartas de leer todos los días. Y aunque solo sea por el placer de su escritura (bravo por cierto a la traducción) y por lo ameno de su narración, ya merece la pena.

Así que si comparamos este libro con cualquier otro de la propia autora, y si tenemos en cuenta que lo que estábamos esperando era la historia del último Travis, no sé si llegaría a un aprobado raspado (aunque en la serie Friday Harbor tiene libros bastante peor que este). Ahora bien, si esta novela tengo que valorarla acorde con lo que se publica y vende de romántica en el mismo mes que ha salido esta historia, hay muchas, muchas novelas (y autoras) que son bastante peores que esta... aunque por ahí se las eleva a los altares.

Así que aquí vuelvo a insistir con lo de siempre: tenemos dos varas de medir. Y estas cosas siempre me ponen de muy mal humor.

Para mí el libro no es tan malo... es solo que tendría que haber sido mucho mejor. Tendría que haberle dado a Joe una historia como mandan los cánones... una historia en la que fuera protagonista de su propio libro... una historia como la que todas esperábamos. O a lo mejor lo que tenía que haber hecho es no escribirlo.

Al final me parece que he acabado metiéndole la lanza en el ojo :(


 

jueves, 21 de mayo de 2015

Corazón sin valor, de Camilla Mora

Alex ha tenido una infancia tremendamente difícil. Sometido al maltrato físico y psicológico desde su más tierna edad, ha sido, además, el responsable y sostén de su hermana Sarah. A los hermanos se une años más tarde Mark, cuya historia es también muy dura. Alex y Mark se prometen cambiar de vida, prosperar y dar un giro a la desgraciada existencia de los tres.

Años más tarde, tal y como soñaron, han conseguido lo que se propusieron. Ambos tienen un altísimo puesto en una importante empresa de publicidad y Sarah está felizmente casada. Sin embargo, las vejaciones sufridas en su infancia y adolescencia han marcado sus personalidades.
Alex es un hombre frío y despiadado en apariencia, exigente al máximo y para nada alguien que socializa. En el fondo piensa que en su interior vive el ser que fue su padre y que algún día habrá de hacer acto de presencia. Es por ello que evita relacionarse con mujeres, al menos en lo que se refiere a una relación más allá de lo puramente físico.

Samantha es una mujer de veintiséis años que a pesar de su buena preparación académica y su excelencia laboral, no mantiene sus trabajos ni sus domicilios por muchos meses continuados. Recientemente ha sido admitida en la empresa de Alex y Mark y su primer día de trabajo no ha empezado con muy buen pie: en la cafetería le ha tirado por encima un café al que será su jefe. Claro que ella no sabe aún quién es ese hombre guapísimo, con un carácter tan irascible que no para de decirle barbaridades y es incapaz de perdonar lo que ha sido, sin lugar a dudas, un accidente. Harta de escuchar las burradas que Alex le regala, zanja la discusión dándole una sonora bofetada. Horas más tarde, descubre que es su jefe. Indudablemente la relación entre ellos es desastrosa desde el primer momento, aunque las chispas de atracción saltan de forma incendiaria.

Este es el inicio de la novela y como es lógico no voy a avanzar nada más.

Diré, eso sí, que paralelamente a los encuentros y desencuentros que son el inicio del romance entre Alex y Sam, conocemos también las historias de muchos secundarios que forman parte del entorno laboral de ellos dos. Historias que la autora, en muchos casos, nos cuenta y desarrolla hasta el final y a la par dentro de esta novela, y que capturan la atención del lector porque gustan y emocionan. Otras quedan abiertas y podrían ser, si la escritora quisiera, próximas entregas.

Tanto los protagonistas como los secundarios resultan atractivos e interesantes. La autora es capaz de mantener la expectativa sobre qué hay detrás de cada uno de ellos sin desvelar, nada más que con pequeños indicios, lo que podrá ser.

El lenguaje es sencillo y ameno. La novela tiene una estructura muy similar a las antiguas novelas románticas de los años 80 y 90, entre otras cosas: explicaciones, golpes de efecto emotivos y en muchos casos previsibles, pausada narración y malentendidos entre la pareja protagonista lo que implica dar vueltas hasta llegar al deseado y bonito final feliz.

En cuanto a las escenas de sexo tiene únicamente dos que están bien desarrolladas y que no se pasan por explícitas ni se quedan cortas por mojigatas.

Resumiendo: Corazón sin valor es una buena novela narrada con un lenguaje sencillo y ameno, que cuenta con una bien imaginada y orquestada trama, con unos protagonistas y secundarios atractivos e interesantes y una bonita y dulce historia de amor.

Un libro, desde mi punto de vista, muy por encima de la media de lo que se publica en romántica hoy en día.

 

martes, 5 de mayo de 2015

Una esposa singular, Mary Jo Putnet

Último libro de la serie Lores perdidos.

Lord Kirkland, es dueño de una flota naval, de la mitad de una casa de juegos de Londres y es un espía tremendamente despiadado. No suele permitirse excesos, excepto cuando se trata de la amable e indomable belleza de la que un día fue su mujer. Laurel Herbert entregó su corazón a James desde muy jovencita… hasta que lo vio cometer un acto muy violento delante de ella. Esa misma noche abandonó a su marido, y él la dejó marchar sin protestar. Ahora, diez años después, un encuentro fortuito desata las pasiones y conlleva consecuencias que ninguno puede ignorar. No obstante, mientras ellos intentan reconstruir lo que estaba roto, deberán enfrentarse a enemigos comunes y a un amor muy poco común.


Una vez más empezando la casa por el tejado. No me he leído los anteriores pero he cogido este con muchas ganas porque hacía tiempo que no leía nada de esta autora.

La historia me ha gustado mucho, quizá un poquito más Kirkland que Laurel, ella me ha parecido un poquito sosa a veces, pero tiene más cosas a favor que en contra, así que en general me han gustado los dos y me ha parecido una pareja muy compenetrada.

Entiendo las razones por las que se separaron, o más bien, por las que Laurel lo dejó diez años atrás, hay que tener en cuenta que ella tenía dieciocho años y no sabía casi nada de la vida. Kirkland, es un personaje con carácter, pero dócil y algo inseguro con lo que respecta a su esposa. Él la sigue amando como el primer día, ha elegido estar separado todos esos años por el bien de ella. En el fondo ninguno de los dos se considera merecedor del amor del otro. Hasta que unas fiebres y una paliza lo lleven a la enfermería que dirige su mujer.

Me ha gustado mucho cómo la autora ha tratado el reencuentro, ese volver a la vida marital, y a reconocer unos sentimientos que nunca habían dejado de existir. Ahora son dos personas distintas pero deben intentar convivir en armonía. Los dos se esfuerzan de forma distinta, Kirkland debe contenerse y ser paciente para no asustar a Laurel o recuperar la intimidad en la alcoba. Laurel, por el contrario, debe conocer a ese nuevo James y tratar de olvidar lo que una vez presenció, o al menos, comprender las razones por las que lo hizo.

No he leído las entregas anteriores de esta serie, pero no he notado como si me perdiera algo fundamental para poder leer y disfrutar de esta historia. Sí que me hubiera gustado alguna escena más relacionada con Violet y Rothe, una pareja secundaria pero interesante y que me ha llamado mucho la atención.
Una escena final trepidante, con un tratante de esclavos que pone los pelos de punta y algún que otro susto.

De ritmo ágil y un cambio de escenario entre Bristol y Londres, que se agradece, Una esposa singular es una novela dulce, de segundas oportunidades con la que pasar un rato muy agradable. Es una pena que sea la última entrega de esta serie, porque me he quedado con ganas de leer la historia de Daniel, el hermano de Laurel. De la traducción no voy a decir nada (no sé qué le pasa a esta editorial, algunas traducciones son buenísimas y otras, como esta, me dejan totalmente descolocada y algo perdida en algunos momentos). La portada, como ya se ha comentado, no pega para nada con una novela de esta época...


Almudena

viernes, 1 de mayo de 2015

El embrujo de Merlot - Lisa Dickenson

De su grupo de amigas, Elle y Laurie son las únicas que aún que no estás casadas, no tienen pareja y tampoco niños. A Elle le importa bastante poco, es más, no quiere pareja, no quiere dejar de ser soltera, no quiere compartir su casa ni su vida con nadie, ella es feliz tal cual está y su vida gira en torno a su trabajo en el que espera llegar a lo más alto, y para ello invierte todo su tiempo en él.

Sin embargo, un día su amiga Laurie rompe con su novio y tien la moral por los suelos. Ella sueña con casarse algún día y está dispuesta a hacer cualquier cosa para conseguir a ese hombre que comparta la vida con ella. Así que un día, con un catálogo de viajes en la mano, le sugiere a Elle unas vacaciones en la Toscana. El lugar en el que se hospedarán no es un sitio cualquiera, es un alojamiento para solteros en un idílico viñedo donde, además de degustar toda clase de vinos, podrán incluso encontrar el amor.

Como es lógico, a Elle maldita la gracia que le hace el viajecito y mucho menos el trasfondo del mismo, pero viendo la tristeza de su amiga, decide acompañarla y mientras que Laurie busca su historia de amor, ella se beberá todo el vino que le ofrezcan y disfrutará del sol, las comidas y las maravillosas vistas de la Toscana.

Desde que vi anunciado este libro me llamó la atención. Me apetecía mucho perderme entre sus páginas por la Toscana, pasear entre viñedos y, sobre todo, descubrir qué historia había inventado la autora con esa ambientación.

Pues bien, mis expectativas se han visto superadas con creces, ¡cómo me ha gustado!

Pero no me he leído el libro que yo, no sé por qué, imaginaba que me iba a encontrar. Creía que iba a hallar una historia pausada, más bien sentimental... Nada más lejos de la realidad. Es una historia chispeante, fresca, ingeniosa y en ocasiones hasta hilarante. He tenido una sonrisa en la cara en muchos párrafos del libro y solo puedo calificar a la novela y a la escritura de su autora como divertida.

Por regla general me suelen encantar los libros de autores ingleses, y Lisa Dickenson no me ha defraudado. Me ha encantado su manera de narrar, su forma amena y simpática de contar las cosas. Ha creado una trama magnífica de comedia romántica (y digo magnífica porque no ha seguido modas y ha escrito algo diferente y como le ha dado la gana), con unos personajes estupendos, en los que cada cual tiene un papel más o menos importante, y lo desempeña de lujo. El hecho de que algunos sólo tengan unas pocas frases o escenas en la historia, no ha sido óbice para que la autora se haya trabajado su carácter a conciencia. Así que podréis imaginar lo bien que ha creado la personalidad del resto del elenco a medida que iba creciendo en importancia su cometido en la novela. Con esto no quiero decir que estemos ante un libro con unos personajes profundos y complejos... A ver, es una novela ligera, para pasar un rato de lectura divertido y cerrar el libro feliz y satisfecha, así que entended, por favor, a lo que me refiero.

En cuanto a la ambientación, sinceramente me he sentido trasportada al viñedo de la Toscana. He visto y he disfrutado de la tibieza de sus rayos de sol, me ha sabido a gloria su vino (y el chocolate fantástico que elabora con sus propias manitas el muy fantástico también protagonista masculino), he disfrutado de la maravillosa bañera con sus inigualables vistas, y esa comida italiana, mmmm, ¡me ha sabido deliciosa!

En definitiva, El embrujo de Merlot es una divertida comedia romántica que cuenta con una narración fresca y rápida, diálogos divertidos, protagonistas muy buenos, un ritmo excelente de lectura, una ambientación maravillosa y una trama que asegura risas y sonrisas.

 

sábado, 25 de abril de 2015

Jo Beverley, Diabólica

Libro 5º "Serie Malloren"

EL MARQUÉS SINIESTRO

Bey Malloren, Marqués de Rothgar, ha cargado con la responsabilidad de ser cabeza de familia y guardián de sus hermanos menores desde que era adolescente. Ahora que cada uno de ellos ha contraído matrimonio y se ha hecho cargo de sus tierras, todo parece indicar que le ha llegado el turno de disfrutar de su libertad y de fundar su propia familia. Sin embargo, Bey ha jurado que nunca contraerá matrimonio. Sabe que por sus venas corre sangre maldita y que nunca debe tener descendencia. Pero la fidelidad y obediencia a su rey le van a jugar una mala pasada. Porque el rey Jorge acaba de encomendarle la imposible misión de escoltar a Diana Westmount en su viaje hasta Londres, un viaje que pondrá en alerta todas las defensas de Bey para no sucumbir a la tentación de dejarse seducir por la endiablada condesa.

LA CONDESA INDOMABLE

Diana Westmount ha heredado el condado de Arradale de su padre gracias a un antiguo y raro decreto que permite que el título pase a una mujer. Para ella ese condado es su bien más preciado y ha prometido ser digna de él. Pero para servir a sus gentes y mantener su título, la condición más importante que debe cumplir es permanecer soltera. Un matrimonio le obligaría a renunciar a sus tierras y significaría la pérdida total de esa libertad que le permite hacer y deshacer a su antojo... Una decisión firme que ahora mismo, con el misterioso marqués de Rothgar tan cerca, se convierte en una dolorosa renuncia. Claro que... ¿no podría Diana satisfacer su curiosidad por el mayor de los Malloren sin caer en la trampa del matrimonio? Una noche de pasión sería más que suficiente...

Tenía muchas ganas de leer la historia de Bey, ese temido marqués de Rothgar, y debo confesar que he disfrutado mucho con ella. Desde el comienzo, la boda campestre de Brand y Rosa, el viaje a Londres con ese ataque magistralmente escrito y luego la obligación de Diana de vivir con la reina.

Una novela con aventuras, personajes fantásticos, y sobre todo, ver caer a Bey. Ese marqués que se negaba cualquier sentimiento por los recuerdos de su infancia, pero que poco a poco no puede sino rendirse a Diana. Aunque reconozco que esa charla final con Bryght es todo un acierto en esta novela, la reacción de Bey en todo la novela casa perfectamente con la imagen que tenía de este personaje.

Diana me ha gustado mucho, su arrojo, cómo se contiene delante del rey y de la reina, y su resolución a hacer su voluntad, pero claro, el rey es mucho rey. Es una protagonista a la medida de Bey, una cazadora en toda regla.

La ambientación también ha conseguido que el ritmo de la novela no decaiga; ese comienzo en el norte, el viaje, una parte fantástica y donde Bey y Diana están obligados a conocerse, y ya en Londres donde todo el afán protector de Bey sale al exterior.

Solo hay un detalle que no me ha terminado de encajar y es el personaje de De Couriac, creo que su manera de actuar y sus razones están un poco forzadas. Sin embargo, D'Eon me ha encantado.

En resumen, una novela muy entretenida, bien escrita y con la que disfrutar de esta peculiar familia.

Almudena

miércoles, 22 de abril de 2015

Sin salida, Pamela Clare

Sigo leyendo esta fantástica serie de Pamela Clare. Cada vez estoy más enganchada y ninguna entrega me ha decepcionado todavía.

Natalie dejó atrás el sufrimiento del Katrina para trasladarse a Denver y entrar a formar parte Denver Independent. En un viaje a Mexico, su autobús es asaltado, varios periodistas son asesinados, y ella, es secuestrada por los Zetas.

En una pequeña aldea abandonada escuchará los gritos de su compañero de celda, otro norteamericano, que le ha robado cocaína a los Zetas, o eso es lo que ellos creen. Zach, ex marine, espera la muerte a manos de ese cruel zeta, hasta que escucha a una compatriota en la celda de al lado. Ahora el objetivo de Zach es mantenerse con vida y hacer lo posible por sacarla de ahí, con vida. La experiencia de Zach, la fuerza de voluntad de Natalie, mucha pericia y una dosis de buena suerte conseguirá que puedan escapar. Deberán cruzar el desierto para adentrarse en tierras norteamericanas y conseguir despistar a sus perseguidores.

Zach es un personaje que encandila, a pesar de ser torturado, mantiene la cabeza fría y no dudará en sacrificarse y hacer lo que sea para salvar a Natalie. Es un hombre de honor, íntegro, roto por dentro tras lo ocurrido a su unidad en Afganistán, pero también juguetón y cariñoso con Natalie. Ella es toda una señora sureña; con carácter pero dulce, lista, entregada, dispuesta a llegar hasta el final en sus investigaciones y decidida a hacerle ver a Zach que es un buen hombre. Son una pareja con una gran tensión sexual, explosiva pero que encajan a la perfección. Son perfectos el uno para el otro.

Lo acontecido durante su cautiverio y su viaje por el desierto me ha conquistado por completo. Parecía como si estuviera allí; he sentido ese calor pegajoso, he imaginado a los escorpiones, arañas y serpientes, a los transportadores de drogas, pero también como dos personas perdidas y solitarias encontraban a su compañero de vida. Aunque los peligros aún no han acabado, Natalie sigue en peligro, y Zach deberá aceptar la ayuda de Matt, Julian y Gabe para protegerla.

Tras leer solo una novela de esta autora ya se sabe que te vas a encontrar con un protagonista, o los dos, con un pasado difícil y aún sin superar, con escenas de cama algo subiditas de tono y una trama muy bien trabajada. Esta novela no es una excepción, me ha encantado. Desde los protagonistas, la trama, que es interesantísima, la ambientación (ese cruzar del desierto es fantástico) y el pasado de los dos personajes tiene alguna sorpresa que no esperaba. La aparición de los protagonistas de los libros anteriores siempre es de agradecer y los diálogos están llenos de humor.

Una novela muy buena, con un trasfondo difícil que la autora sabe explicar sin explayarse pero que nos recuerda la cantidad de muertes que, hoy en día, siguen sufriendo gran cantidad de mujeres.
Me ha encantado de principio a fin.

Almudena

lunes, 20 de abril de 2015

El libro de la vida, de Deborah Harkness

El esperado cierre de la trilogía iniciada con El descubrimiento de las brujas,una historia de amor que combina magia, ciencia y literatura con una gran dosis de suspense.

Tras viajar en el tiempo con La sombra de la noche, la historiadora y bruja Diana Bishop y el genetista Matthew Clairmont vuelven al presente para hacer frente a nuevos problemas y a viejos enemigos. Pero la amenaza real todavía está por llegar y, cuando lo hace, la búsqueda del manuscrito identificado como Ashmole 782 y sus páginas perdidas cobra mayor urgencia.

En casas ancestrales y laboratorios universitarios, haciendo uso de conocimientos antiguos y de la ciencia moderna, desde el campo hasta los palacios de Venecia, la pareja al fin conocerá lo que las brujas descubrieron hace siglos.

Desde que leí la primera entrega de esta serie sabía que no podría dejar de leer las siguientes. Con el libro de la vida culmina la aventura de la doctora Bishop, una bruja, y el profesor, Mathew Clermont, un vampiro. Diana y Mathew además de ser pareja están dispuestos a enfrentarse a lo que haga falta para defender una relación entre una bruja y un vampiro, algo que está prohibido por la Congregación. La asamblea formada por vampiros, brujos y daimones y la encargada de impartir justicia.

Tras una breve estancia en Francia, Diana y Matthew se dirigen a Madison, a la casa de Diana. Allí estarán más seguros que en Sept-Tours, además, así se alejan de Baldwin, jefe de la casa Clairmont tras la muerte de Philippe y hermano de Mathew. Baldwin es un vampiro frío, duro, y poco amigo de Mathew pero también es responsable y protector, aunque no siempre de las personas adecuadas. La tensión entre Matthew y Baldwin es insostenible y Marcus, hijo de Matthew y líder de los Caballeros de Lázaro le plantea crear un vástago de la familia. ES como una rama independiente que no tendría que obedecer a Baldwin y el líder sería Mathew.

Sigue su búsqueda de El libro de la vida. Tras su viaje al pasado saben que le fueron arrancadas 3 hojas. Una de las hojas está en su poder, pero aún necesitan las dos restantes. Su principal objetivo es encontrar esas hojas, mientras Mathew y Miriam siguen estudiando el perfil genético de las criaturas. De forma sorprendente para todos Diana está embarazada, algo que no creían posible entre una bruja y un vampiro. La seguridad de Diana es lo más importante para Matthew. 
A Madison llega Chris, amigo y compañero de Diana en Yale y un científico con mucha proyección. Tras hablar con él, Diana y Mathew deciden trasladarse a la universidad y centrarse en la investigación de la hoja del Ashmole 782. Consiguen averiguar con qué está creado el Libro de la vida. La mayor sorpresa no llega de la universidad sino la llegada inesperada de Jack, el niño que vivió con ellos en la Inglaterra del XVI. Jack es un vampiro, creado por Benajmin, hijo repudiado de Matthew, a quien le dirige la rabia de sangre. Encontrar y destruir a Benjamin se convertirá en el objetivo de Matthew y de toda la familia Clermont.

Matthew y Diana deben separarse, él debe ir a Nueva Orleans y convencer a los hijos de Marcus para que le apoyen como vástago, y Diana viaja hasta Londres para seguir la investigación sobre las hojas perdidas. Poco antes del nacimiento de los gemelos se reencontrarán en Londres.

En esta entrega conoceremos también la historia de Ysabeau, la madre de Mathew y la razón por la que Mathew y todos sus descendentes posean la rabia de sangre. Descubrimos que el verdadero enemigo es Benjamin, su obsesión con El libro de la vida ha costado bastantes vidas, incluidas las de los padres y la tía de Diana, y de unas cuantas brujas más. Nox y Gerbert, los que parecían el antihéroe de la novela, son unos subalternos de Benjamin. La acción y tensión de la batalla final está muy lograda.

Un final a la altura de las otras dos entregas. Con alguna sorpresa y un variopinto grupo de personajes que a mí me ha encantado. Si bien es cierto que me ha dejado algo sorprendida ese no final para Gerbert, me había esperado algún tipo de venganza, así como algún que otro pequeño cabo suelto que me ha sorprendido porque podía haber dejado una novela redonda.

Diana y Mathew son dos personajes complejos, muy diferentes pero que se compenetran a la perfección, así como los gemelos, que sin ser protagonistas aparecen en momentos puntuales pero muy relevantes. La autora no ha caído en la técnica fácil de intentar conquistar aun más al lector con dos bebés, no, los protagonistas son por encima de todo, Diana y Mathew.

El conjunto de personajes secundarios es igualmente muy interesante, por parte de los vampiros: Marcus, Gallowglass, Baldwin, Fernando (ese sí que es un vampiro encantador), Miriam y Jack, al que pensaba no salía en esta entrega. Y por parte de las brujas: Sarah, el aquelarre de Madison, así como una de las brujas de la Congregación que dará más de una sorpresa.

Me ha gustado mucho esta novela, la autora escribe fantásticamente bien y la traducción es impecable. Aunque debo reconocer que para mí a esta entrega le sobran algunas páginas. Hay momentos en que el ritmo se ralentiza y suceden pocas cosas, pero hay varios hilos abiertos y las referencias al pasado consiguen que siguiera leyendo con ganas de llegar al final. En esta entrega hay menos referencias históricas y descripciones, se centra más en los personajes y en la historia en sí.

Almudena

sábado, 18 de abril de 2015

Quimera, de Teresa Cameselle

Novela ganadora del V Certamen de Novela Romántica Vergara-RNR

Quimera es una novela romántica histórica ambientada en la última década del siglo XIX.

Un grupo anarquista pretende atentar contra la familia real. El marqués de Brandariz es el encargado de descubrir quién está detrás de la conspiración. Su mano derecha en esta tarea es Jorge Novoa, diplomático herido en las revueltas de Melilla que fingiendo divertirse en la capital durante su forzada convalecencia, hace las labores de espía infiltrándose en tabernas y persiguiendo a los secuaces del conspirador.

Mariana Montalbán quedó huérfana a la edad de quince años y abandonó su San Sebastián natal para irse a vivir a Madrid con sus tíos. De familia acomodada, su situación ha pasado a ser precaria en exceso ahora que su tío ha fallecido y están solas su tía y ella. Es por eso que pide ayuda al marqués de Brandariz quien en su día fue gran amigo de su padre. El marqués le encarga una misión, aunque tan solo lo hace para tener la excusa de poder darle dinero para que su tía y ella puedan tener una vida más acomodada.

Mientras que Jorge y Mariana desempeñan sus respectivos trabajos, sin poder evitarlo surge entre ellos una intensa atracción que viven entre peligros e intrigas.

Es esta una novela romántica muy bien documentada y ambientada. El periodo de tiempo en el que transcurre la historia me ha resultado de lo más atrayente, entre otras cosas por la época elegida, pues la autora presenta un escenario poco o nada explotado dentro del género romántico, algo que le agradezco en el alma.

Quienes hayáis leído algo de esta escritora ya sabréis que escribe de maravilla, pero para aquellas que no conozcáis su pluma os aseguro que «Quimera» es una historia que está muy bien escrita e hilada.

Los tempos de trama y romance se manejan de forma excelente y los personajes, protagonistas y secundarios, están muy bien perfilados y resultan totalmente creíbles.

Mariana y Jorge no tienen un romance tormentoso lleno de reproches y malentendidos, no. Lo suyo es una historia de sentimientos y emociones, sencilla, pausada, dulce, sincera y romántica que nace al calor de los momentos tiernos y las palabras bonitas, con escenas de amor llenas de pasión y ternura.

Por si os resulta esclarecedor os contaré (y habrá quienes me lo hayan «oído» decir antes en referencia a otros libros) que esta novela la he «visto» en mi mente como una película. A medida que iba pasando páginas se iban creando en mi cabeza fotogramas tan vívidos como si estuviera asisitiendo a la proyección de un film. Es cierto que leyendo siempre imaginamos lo escrito, pero algunos libros «especiales» por la maestría de su autor, tienen la capacidad de crear en la mente «imágenes de cine», y este ha sido el caso de esta novela.

A las amantes de los epílogos os diré que «Quimera» cuenta con uno precioso. A mí, que no soy, en general, proclive a ellos, me ha llegado al corazón por la sensibilidad con la que está escrito el tema que trata.

Esta novela me ha gustado mucho, mucho.

 

viernes, 13 de marzo de 2015

Cuando pase la tormenta, de Lucía de Vicente

Mary Mantley es la hija del coronel Jonathan Mantley y de una gaditana que murió un mes después de que ella naciera. Debido al trabajo de su padre, Mary pasa mucho tiempo en casa de los "tíos" Thomas y Margareth, los mejores amigos de Jonathan. Crece junto a David, el hijo de estos y doce años mayor que ella. Mary adora a David y le sigue a todas partes, a pesar de que él la rechaza porque cree que robó el amor de su propia madre y el de la madre de Mary, para quien era como su hijo.

Thomas Silkford es el dueño de una gran editorial muy importante en Londres, propietario de una gran fortuna y está empeñado en que su hijo siga sus pasos periodísticos y herede la empresa. Sin embargo David tiene otros planes para su futuro y la distancia con su padre cada vez es mayor. Lo que realmente quiere David es alistarse en el ejército, como su adorado Jonathan, el padre de Mary. Después de una fuerte discusión entre padre e hijo, estos se distancian y no vuelven a dirigirse la palabra en años. Así, David pasa a ser el protegido de Jonathan y Mary la de Thomas. Debido a esto, David y Mary cada vez se guardan más rencor.

Pasados los años, el padre de Mary muere estando de servicio en una misión en Oriente Medio y Thomas se convierte en el tutor legar de la chica, quien termina sus estudios de periodismo y se convierte en una gran fotógrafa, siendo la encargada de realizar los más importantes reportajes gráficos de una de las revistas de la imponente editorial Silkford.

Por su lado, David, siguiendo los pasos de Jonathan, entra a formar parte del servicio secreto de Londres, ganándose una gran reputación entre sus compañeros y los altos cargos del MI6.

A punto de cumplir setenta años, Thomas Silkford hace una serie de descubrimientos que le obligan a tomar determinadas medidas y que hará que Mary y David, que llevan años sin dirigirse la palabra, se vuelvan a reencontrar.

Cuando ambos se reconocen en el aeropuerto de Kenya, los dos rechazan continuar trabajando juntos, pero cada uno tiene un motivo de peso para seguir las instrucciones de Thomas. Lo que ninguno de los dos sospecha es que Thomas, además, tiene otro objetivo.

Poco a poco, la convivencia y el pasado oscuro que cada uno de los protagonistas arrastra, provoca que entre ellos vaya creciendo la admiración por el otro en primer lugar, la atracción física después y el amor.

Todo ello, ambientado en su mayor parte en Kenya, con unas descripciones maravillosas de los animales, la gente y los paisajes que no se hacen pesados ni académicos en ningún momento.

Los personajes están muy bien creados, con personalidades perfectamente creíbles y diálogos ingeniosos, animados y profundos en muchos casos que hacen que la novela no pierda el ritmo ni el interés del lector en ningún momento.

La idea de introducir al principio de cada capítulo una parte del diario del coronel Mantley y cómo va descubriendo los planes de los altos cargos, así como el horror que estos le producen, me parece fantástica y hace que entienda la magnitud del problema mundial sin necesidad de crear todo un documento sobre leyes, naciones y planes de destrucción largo y tedioso que, de esa manera, podría resultar absolutamente inverosímil. De esta forma, hasta me he creído a pies juntillas que se esté planeando una guerra mundial.

El final me parece precioso y el epílogo, para mí que soy una amante de ellos, me ha encantado.




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Desde hace años he sido una lectora infatigable de Wilbur Smith. Con nadie como con ese escritor he conseguido conocer lugares exóticos y sorprendentes, disfrutar de la magia de viajes increíbles, soñar mientras miraba una puesta de sol o fantasear con aventuras repletas de peligro.

No, no, tranquilas que no me he equivocado de reseña. Lo que sucede es que en ocasiones tenía que ir al principio y leer el nombre de la autora de «Cuando pase la tormenta», porque a cada paso que daba en la novela, en cada capítulo, en las descripciones, pensaba que me habían cambiado el libro. Me parecía increíble estar leyendo una novela tan bien ambientada y poder ver, a través de sus páginas, el embrujo de Kenya.

Los personajes son de lo mejorcito, empezando por Tom Silkfor, un sujeto autoritario que siempre ha mantenido a todos bajo su control pero que, durante la novela, le vamos descubriendo como un hombre con ternura (escondida, sí, pero ternura y amor a los suyos).

Mary Mantley, la protagonista, es una de esas mujeres que a muchas nos gustaría imitar: decidida, valiente, arriesgada, con cierta dosis de ironía, capaz de montar a caballo o hacer puenting. Y encima fotógrafa profesional de las buenas. Aunque no es oro todo lo que reluce y la muchacha tiene también sus problemas, dudas y miedos, escudados tras el nombre de René, un desgraciado que hace de su vida un infierno. Casualmente por eso, Mary no sabe lo que es sentir el sexo como una liberación.

David Silkfor ha sido durante mucho tiempo agente del MI6. A todos los efectos está retirado de la Agencia, tiene un negocio de safaris en Kenya a medias con su amigo Dann y no ha vuelto a tener contacto con sus antiguos camaradas. A todos los efectos, ya digo. Porque en realidad, un espía nunca deja de serlo por mucho que lo intente. Es un hombre atractivo, duro como el pedernal, no quiere compromisos con mujer alguna, se niega a llevar a una dama en sus safaris y, además, hace tiempo que no se habla con su padre.

Me ha gustado el modo en que la autora ha ideado la estructura de la novela, comenzando los capítulos con proverbios africanos y, por otro lado, con el diario del padre de Mary, en el que nos va contando el complot existente.

Las escenas de sexo estupendas y narradas con un estilo inmejorable y una delicadeza exquisita.

Excursiones, caza ilegal, corrupción, animales en libertad, fotografías, hoteles de lujo, tiendas de campaña, amaneceres magníficos, los ruidos nocturnos de la selva... Si alguna vez habéis soñado en viajar a Kenya esta novela es un primer paso.

Como dice la propia autora: «Cualquier persona que haya estado alguna vez en ese país, soñará el resto de sus días con regresar. Kenya es inolvidable. El espíritu de Africa se cuela en el alma del viajero...»

Y yo sueño ya con leer la siguiente novela de Lucía de Vicente.

Este es uno de los mejores libros que he leído en lo que va de año. Quien no lo haya leído aún creo que está tardando. Es un placer la historia, una gozada la ambientación, fantásticos los protagonistas y una delicia la narración y la escritura.

  

viernes, 27 de febrero de 2015

Sinfonía inacabada de ti y de mí, Lucy Robinson

Desde niña, Sally Howlett está enamorada de la ópera, pero por indicación de sus padres, que expresamente le indican que se olvide de nada que tenga que ver con ese arte escénico, ha tenido que renunciar a hablar de ello con nadie. Es por eso que el amor y la pasión que Sally siente por este género, es su más profundo secreto.

Con ella, sus padres y su hermano, vive su prima Fiona, una niña huérfana cuya pasión es el ballet. Las dos pequeñas se crían como hermanas y son las mejores amigas. Años más tarde se independizan y viven juntas y trabajan las dos en la Royal Opera House, Sally como sastra y su Fiona como bailarina. 
Todo es maravilloso para Sally, porque a pesar de que canta a escondidas y a nadie hace partícipe de su afición, vive por y para la ópera y rodeada de su esencia.

La compañía lírica viaja a Nueva York y es allí donde Sally y toda su vida cambia para siempre. Cuando regresa a Londres vuelve con un corazón roto y una solemne promesa por cumplir: matricularse en la escuela de ópera.

Me llamó la atención este libro porque la ópera me apasiona, y aunque el único conocimiento que tengo de este género es el placer infinito que me produce verla y oírla, cuando veo o escucho la palabra «ópera» ya se despierta mi curiosidad. Así que al leer la sinopsis de este libro, no me quedó más remedio que leer la novela.

Nada más empezar la lectura, ya nos damos cuentas de que va a ser un libro de esos que se viven en presente y pasado. Los capítulos se suceden avanzando en el tiempo real y rememorando lo que pasó ayer. Todo lo que envuelve el presente está sujeto y relacionado con lo que ocurrió. Los personajes protagonistas de la historia de amor son Sally y Julian, pero la novela es mucho más que su romance y sus vivencias, y los personajes son también muchos otros además de ellos.

Algo pasó en Nueva York y muchos de los actores de la trama han roto las relaciones que había entre ellos a consecuencia de lo que quiera que sea que ocurrió. Poco a poco vamos viendo entrar nueva gente en la vida de Sally que la ayuda a seguir adelante, a madurar, a crecer como persona, a creer en sí misma, a afrontar sus miedos y sus anhelos. Al mismo tiempo se reencuentra o enfrenta con su gente del pasado, gente a la que quiso y a la que aún quiere o desprecia. Ahora, por ejemplo, odia a Julian, un héroe romántico adorable y maravilloso, pero que tal y como están las cosas en el presente y como se empieza a ver que estuvieron al final en el pasado, todo está ahora en su contra. Pero ayer lo amó hasta la locura y lo dejó ir…

Algo muy original de la novela y desde mi punto de vista todo un acierto, es que está escrita como si fuera una ópera. Comienza con la obertura y se va desarrollando en actos y escenas. Como muchas de las óperas, la trama va transcurriendo como una tragicomedia. Tiene bastantes golpes de risa y mucha pena y desventura también, por lo que te preguntas si al final la historia va a acabar como «el rosario de la aurora» o van a ser felices para siempre.

No soy lectora de chick lit. La verdad es que hasta ahora, todo lo que he leído de este género, que no ha sido mucho, no me ha gustado y más de un libro me ha parecido una soberana estupidez, pero esta novela, aun sabiendo que pertenecía a este género, he querido leerla y estoy encantada de haberlo hecho. Ahora es cuando comprendo a las defensoras del chick lit inglés alabar las peculiaridades de este tipo de literatura. Y es que novelas como esta, con trasfondo, con trama, sustancia, personajes trabajados y buena escritura, yo las leería encantada de vez en cuando.

Es este un libro divertido y conmovedor que encierra entre sus páginas, además, el drama y la sensibilidad que contiene la ópera. Cuando acaba, cuando cae el telón, sientes que has disfrutado de una historia diferente, pero que en este caso, además, ha venido acompañada de una banda sonora magnífica. Me ha encantado esta novela.

NOTA: Los personajes, al final del libro, tienen que representar La Bohème, una ópera que he visto tres veces, que fue la primera ópera a la que asistí y que quizá por eso la adoro, así que no voy a contaros cómo hemos vivido mi imaginación y yo la última escena: los pelos como escarpias.